Por la alta inflación, propietarios de alquileres imponen aumentos por fuera del contrato

Según fuentes locales, dueños de propiedades que habían firmado contratos de alquiler por varios años se están encontrando con una inflación que supera los incrementos permitidos por dichos contratos. Esto les está ocasionando pérdidas significativas, llevándolos a tomar medidas drásticas.

En un intento de compensar estas pérdidas, varios propietarios han recurrido a aumentar unilateramente el alquiler, sin adherirse a las cláusulas contractuales. Los inquilinos, por su parte, enfrentan la ardua decisión de aceptar estos aumentos irregulares o enfrentarse a la amenaza de desalojo.

Testimonios de inquilinos afectados revelan la frustración y la impotencia que sienten ante esta situación. Uno de ellos, quien prefirió mantener su identidad en reserva, afirmó: “Es injusto. Firmamos un contrato y ahora nos vemos forzados a aceptar términos que no estaban acordados, o perder nuestro hogar”.

Esta problemática no se limita a los contratos gestionados a través de inmobiliarias, sino que también afecta a aquellos inquilinos que tienen un trato directo con los propietarios.

Expertos  advierten sobre la ilegalidad de estos incrementos y recomiendan a los inquilinos buscar asesoría legal. Sin embargo, también hacen un llamado al gobierno y a las entidades correspondientes para buscar soluciones que protejan tanto a los propietarios como a los inquilinos en este contexto económico difícil.

Ante esta situación, se vuelve imperativo que las autoridades actúen con rapidez y eficacia, generando soluciones integrales que permitan la estabilidad y la justicia en el mercado de alquileres, en un momento en que la ciudadanía más lo necesita.

A tres años de la ley de alquileres

Buscar una vivienda para alquilar en el formato tradicional es una travesía ante la escasez de unidades que hay disponibles en la ciudad de Buenos Aires como en todo el país. La Ley de Alquileres impactó fuertemente y redujo la cantidad de departamentos en locación a niveles mínimos: hay barrios en donde apenas hay una o 10 unidades como opciones.

Además las que se ofrecen se alquilan en menos de 24 horas. Hay inquilinos que deben abonar precios por encima del Índice de Contratos de Locación (ICL) que regula el Banco Central que se aplica sobre los acuerdos de manera interanual pero también aceptar condiciones que muchos propietarios imponen como exigir a inquilinos que no tengan mascotas o niños.

Especialistas sugieren a inquilinos que comiencen a buscar viviendas antes de tres o cuatro meses que se termine el contrato porque será complejo contratar otra propiedad si es que el dueño no acepta renovar o extender el pacto.

Alejandro Braña, analista del mercado y miembro del Colegio Profesional Inmobiliario (CPI) porteño, comentó a Infobae que “si el valor no es disparatado, porque hoy existe una burbuja por la casi oferta nula generada ante el rechazo de los propietarios de la ley, como máximo en 48 horas hay que bajar la publicación porque queda reservada. En los últimos alquileres que hice en barrios como Villa del Parque, Flores, Villa Urquiza y Villa Lugano tuve unos 1.500 interesados en total. Es una locura”.

Braña, agregó que solo pudo brindar solución habitacional a 3 de los 1.500 inquilinos interesados.

En el Congreso nacional quedaron sin tratarse dos dictámenes (uno del oficialismo y otro de la oposición) para reformar la actual Ley de Alquileres pero todo quedó en la nada

“Imposible trabajar de este modo. Es una gran tristeza ver a muchas familias desesperadas porque no encuentran donde ir a vivir hace mucho tiempo”, añadió.

A esta altura, hay menos de 1.000 departamentos en pesos para alquilar en CABA y en el mercado inmobiliario ven que no hay intención de reformular al menos los dos puntos neurálgicos de la polémica ley: contratos a dos años en vez de tres y ajustes semestrales o trimestrales en vez de interanuales.

Una normativa discutida

Desde el mercado inmobiliario argumentan que es claro que la ley que ahora cumple 3 años de vigencia es la culpable de la casi oferta nula de inmuebles de todo el país.

Fuente: Braña Propiedades. Infografía: Marcelo Regalado Fuente: Braña Propiedades. Infografía: Marcelo Regalado

Jorge Toselli, de JT Inmobiliaria, dijo a Infobae, que “la normativa tendría que derogarse y hacerse otra nueva que conforme a locadores y locatarios, que de previsibilidad. Porque aunque la modifiquen la problemática tal vez no se resuelva. Habría que ir hacia un modelo de contrato con una duración máxima por 24 meses, como ya existía y dónde el mercado regulaba perfectamente la demanda y oferta. Hay que agregar desalojo exprés y una actualización semestral, conjuntamente con un mes de honorarios al corredor inmobiliario que actúe en dicha operación (en CABA no se abona comisión inmobiliaria)”.

Que los inmobiliarios no ganen nada por su labor e intermediación en una operación de alquiler también hace que muchos no quieran trabajar en el mercado de las locaciones tradicionales.

Por otro lado, los dueños no quieren alquilar a tres años. “Se lo advertimos a todos los actores políticos de primera línea y todos coincidieron en hacer igual la ley actual. Esperemos a ver qué sucederá cuando asuma el nuevo gobierno; mientras tanto la gente no tiene dónde vivir”, amplió Toselli.

Entre julio de 2017 y junio de 2020 antes de la ley, la inflación fue del 188% y los alquileres subieron por debajo; en CABA se incrementaron 149%, pero desde que entró en vigencia la actual normativa acumulan un incremento del 580% y la inflación en tres años es de 441 por ciento.

“Los resultados muestran el negativo efecto de regular un mercado que venía funcionando bastante bien hasta 2019 y todos buscaban y conseguían el inmueble de acuerdo con sus necesidades. Considero que es urgente sancionar una nueva ley”, concluyó Toselli.