Misiones | La “Luna del Ciervo” encanta con su majestuosa aparición sobre el río Paraná

Conocida popularmente como la Luna del Ciervo, este fenómeno se caracteriza por ser una de las lunas más grandes del año debido a la proximidad del satélite a la Tierra en su órbita. El impacto de la luna en la cultura humana es indiscutible, y diversas civilizaciones a lo largo de la historia han venerado a la luna llena, asignándole nombres significativos.

Uno de los ejemplos más notables es el de las tribus amerindias originarias de América del Norte, que atribuyeron un nombre especial a cada luna llena a lo largo del año. El Farmer’s Almanac de Estados Unidos ha popularizado estos nombres, que han encontrado resonancia en diversas partes del mundo. Antes de la Luna del Ciervo, en junio, se observó la Luna de Fresa, y el próximo 1 de agosto, los entusiastas podrán esperar la llegada de la Luna de Esturión, que también será una superluna.

La elección del nombre «Luna del Ciervo» para el mes de julio se debe a que coincide con el momento del año en que los ciervos machos renuevan su cornamenta. No obstante, diferentes culturas tienen sus propias denominaciones para este plenilunio. En el hemisferio norte, a menudo se le llama «luna del medio verano», mientras que en algunas regiones agrícolas es conocida como «luna de heno», al coincidir con la temporada de cosecha de heno.

Es importante destacar que la Luna de Ciervo no es la única superluna del año. Los astrónomos anticipan que habrá superlunas adicionales en agosto y septiembre. Además, para aquellos que no logren observar la luna en su punto máximo de plenitud, no hay razón para preocuparse, ya que el satélite aparentará estar lleno el día anterior o posterior al evento, siempre y cuando más del 98% de su disco esté iluminado.

Los residentes y visitantes de Posadas, armados con cámaras y telescopios, se congregaron en las orillas del Río Paraná para ser parte de este acontecimiento celestial. La Luna del Ciervo, con su aura dorada y majestuosa, se reflejaba en las aguas tranquilas del río, creando un espectáculo inolvidable.

Este fenómeno nos recuerda la profunda conexión entre la humanidad y los ciclos naturales, y la capacidad de los eventos celestiales para unir a personas de diferentes culturas en asombro y admiración.