Sobornos y desidia en la fila del puente arruinaron el fin de semana largo a familias argentinas que fueron a Encarnación



Carmen – Afectada


En medio de la incertidumbre y la desesperación, Carmen logró comunicarse con los medios para contar su situación. Desde ayer a las 17 horas, ella y otros ciudadanos argentinos se encuentran varados en una fila interminable de autos. La falta de baños y el encierro dentro de los vehículos agravan aún más la difícil situación.

Carmen explicó que la fila está conformada únicamente por automóviles argentinos, sin un solo vehículo paraguayo en la misma. Esta disparidad plantea interrogantes sobre las razones detrás de esta situación. ¿Se les está impidiendo cruzar a los automóviles argentinos mientras los paraguayos pasan sin problemas? Son preguntas que aún no tienen respuesta.

En el vehículo de Carmen se encuentran su suegra, su esposo y hay autos con familia completa con niños y bebés. La falta de condiciones básicas, como baños y agua caliente, ha convertido la noche en un desafío extremo. Los afectados se vieron obligados a recurrir a soluciones improvisadas, como buscar lugares cercanos para satisfacer sus necesidades más básicas.

La espera se ha prolongado durante 13 horas, con movimientos en la fila cada dos horas. La angustia y el cansancio se hacen evidentes en las palabras de Carmen, quien lamenta no poder cumplir con sus responsabilidades diarias, como su trabajo como docente. Además, denuncia la falta de información clara sobre cuándo podrán finalmente cruzar a Argentina.

En medio de esta desesperante situación, surgieron testimonios sobre personas que intentaron saltarse la fila, tanto en automóviles como en motocicletas, aprovechándose de la desesperación de los afectados.

Carmen también compartió que algunos individuos les ofrecieron agilizar su cruce a cambio de una coima de 20 mil pesos argentinos por auto. Estas prácticas corruptas solo empeoran la situación y agregan una carga adicional a las familias que solo desean regresar a su país.

Esta pesadilla en el puente fronterizo es un claro reflejo de la compleja situación que se vive en Paraguay. Imágenes muestran la largitud de la fila de automóviles argentinos que esperan cruzar hacia Posadas, mientras que los vehículos paraguayos parecen estar circulando sin restricciones. Esta disparidad genera aún más confusión y malestar entre los afectados.

La falta de información clara y la aparente falta de coordinación entre las autoridades argentinas y paraguayas han dejado a estas familias en una situación de indefensión y desamparo. Las largas horas de espera, la falta de servicios básicos y los intentos de soborno solo aumentan la angustia de quienes se encuentran varados.

Ante esta difícil realidad, es crucial que las autoridades tomen medidas urgentes para resolver esta situación y garantizar que los ciudadanos argentinos puedan regresar a su país de manera segura y sin obstáculos injustificados. La falta de consideración hacia las familias, los niños y las personas mayores que se encuentran en esta situación es inaceptable.

La espera en el puente fronterizo ha dejado al descubierto una serie de problemas y dificultades que deben ser abordados de manera urgente. Los ciudadanos argentinos merecen cruzar la frontera sin obstáculos innecesarios y recibir el trato digno que les corresponde como turistas y como ciudadanos.

La espera interminable, los intentos de soborno y la falta de información y asistencia son situaciones inaceptables que deben ser rectificadas de inmediato. Esperamos que las autoridades competentes tomen medidas concretas para resolver esta situación y evitar que se repitan casos similares en el futuro.

Mientras tanto, nuestras preocupaciones y solidaridad están con Carmen y todas las personas afectadas por esta difícil situación. Seguiremos atentos a su situación y seguiremos luchando por una solución justa y rápida para que puedan regresar a su hogar lo antes posible.