Posadas | Tuki, el perrito que esperaba a su dueño fallecido en el Hospital Madariaga, se recupera para encontrarse con su nueva familia

Gisela Aranda, médica del mencionado nosocomio, comentó que al salir de trabajar el sábado por la noche, encontró al canino esperando en la puerta. Tras consultar con el personal de seguridad, se enteró que él mismo había llegado persiguiendo una camioneta gris, de un paciente que luego falleció.

Posteriormente como los familiares no se lo llevaron, la profesional publicó sus fotos e historia en las redes sociales, sin pensar en lo que se generaría entre los usuarios.

Asimismo, el día siguiente, Aranda encontró a Tuki sobre la Avenida López Torres junto a una persona que también cuida animales. Desde allí la médica y Tuki permanecen juntos. «Él no sabe qué pasó con su dueño, hasta el momento no indague en cuanto a la información acerca de la persona», comentó. 

Respecto a cómo fueron los primeros días juntos, la mujer señaló que «él estaba quieto, triste, tomaba agua, comía poco, al principio era bastante desconfiado, pero ahora se va adaptando de a poquito». Asimismo, aseguró que Tuki es dócil, se lleva bien con los gatos y otros animales, además tiene una pata lastimada, presuntamente por un accidente previo. También, contó que actualmente se encuentra por debajo de su peso normal y tiene alrededor de 1 año de edad. 

Por otra parte, Tuki está bajo un tratamiento con antibióticos y medicamentos contra la leishmaniasis. Aún así, la profesional resaltó que «Tuki es un perrito muy tranquilo, no tuve que educarlo en las maneras de ir al baño, rasca la puerta solo, nos levantamos y vamos al baño». Asimismo, aunque actualmente le cueste caminar, afirmó que suele ser muy energético. 

Final feliz para Tuki

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Tuki tendrá una nueva familia

 

La médica aseguró que vio a Tuki como un perro tirado al abandono, en una situación triste y, ante la indiferencia de la familia, decidió llevarlo a su casa para su recuperación. De igual manera, la residente en el Servicio de Cirugía Plástica del Hospital, contó que suele rescatar animales.

En cuanto a la cuestión económica, aseguró que no significa un inconveniente para ella, aunque muchas personas se ofrecieron a ayudarla. «Lo siento muy natural, siempre que acojo a algún animalito de la calle, estoy acostumbrada a mantenerlos», afirmó.

En esta misma línea, aseguró que la mascota ya cuenta con un un adoptante, pero esperarán a que termine el proceso de recuperación para entregárselo en condiciones.

De este modo, mientras la médica se encuentra trabajando, el animal queda en el departamento con un plato lleno de comida y agua fresca. También, cuenta con un patio para realizar sus necesidades. No obstante, Aranda admitió que Tuki está clínicamente anémico.

Para terminar, la profesional contó que cuenta con el apoyo de una amiga que también cuida a Tuki. «Él se acostumbró a pasear por la costanera a la tarde, vamos hasta donde él quiera para que pueda evacuar», concluyó.