Este año, no harán el tradicional Karaí Octubre en la Bajada Vieja de Posadas

Debido a los aumentos que registraron los alimentos y a falta de donaciones, este año no se realizará la habitual celebración del Karaí Octubre para ahuyentar los males, una actividad que reunía a unas 800 personas en la reconocida Bajada Vieja de Posadas.

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Lo siento en el corazón, no podemos hacerlo porque los costos están muy elevados. Las cosas están muy caras y nadie se acerca a darnos ni un kilo de zanahoria. Ahora hasta nos da vergüenza pedir porque sabemos que los bolsillos están secos”, expresó Doña Pomposa Amarilla de Valdés, quien durante 8 años se encargó de esta celebración y de la preparación del jopará.

Doña Pomposa junto a una representación de Karaí Octubre que le obsequiaron desde Formosa

En los últimos dos años, la actividad se vio suspendida por la pandemia del coronavirus, pero esta vez tampoco será posible reunir a las familias en la Bajada Vieja. “Mis ollas están brillando ahí, esperando a que las cargue, pero va a esperar nomás esta vuelta”, manifestó con pena.

Tengo un afecto muy sensible en este sentido, porque los que más comen son de la clase media para abajo. Las tradiciones, especialmente las de clase baja, no tendríamos que dejarlas de lado, porque también tienen derecho de tener un espacio”, comentó Doña Pomposa.

La reconocida vecina de la ciudad de Posadas, reflexionó sobre la situación económica por la que atraviesa el país. “Reconozco que la situación está fea para todos, los bolsillos están secos, pero lo que más me duele es que este año no se acercó nadie a ofrecernos nada”.

Karaí Octubre: una leyenda que renace anualmente y pone sobre la mesa una receta que no puede faltar el primer día del mes

El Karaí (señor) Octubre es, según la creencia popular, un duende maléfico que sale todos los 1 de octubre a recorrer las casas y ver quiénes tienen suficiente comida. Es un duende inspector que va mirando si la gente sembró y trabajó durante el año y supo guardar para los meses en que no hay cosecha. Ese día al pasar por las casas debe comprobar que hay suficiente comida y que la convidan a sus vecinos. A quienes no cuidaron los castiga con miseria hasta fin de año y a los que tienen para convidar los premia con abundancias.

Es por esto que los guaraníes recibían el mes de octubre con un delicioso y suculento Jopará, el plato que es similar al locro, con la intención de conjurarlo, ya que este duende no se queda en los lugares donde hay abundancia. Según la tradición, octubre es el mes en que escasean los alimentos: la mandioca, el maíz y otros productos vegetales son más difíciles de conseguir en el campo. Por eso, el día 1 se come puchero con locro, poroto, arroz y verduras en abundancia, el muy famoso “karaku jopará” (huesos de vaca mezclado con todo). Así con la panza llena se tiene la escapatoria para no hacer esfuerzos después de almuerzo. Esto asegurará la abundancia en la cocina durante todo el año.

Pese al correr del tiempo, esta tradición se mantiene siempre viva. Si bien los historiadores centran el origen de esta costumbre en Paraguay, la creencia se ha extendido también por Misiones, Corrientes, Formosa, parte del Chaco y Santa Fe, gracias a las fronteras.