Mes de las infancias | Para regalar una mascota se “debe considerar la edad del niño y el tamaño del animal”, recomienda un veterinario

Lo primero a lo que hace referencia el veterinario Fioranelli cuando le consultan sobre que tener en cuenta para regalar una mascota a los niños, es “la edad del niño, ya que a veces hay una edad en que los chicos pueden jugar con cierta brutalidad, porque son chiquitos y no entienden, eso en primer lugar”.

Y agregó que, “muchas veces nos han llegado al consultorio cachorritos lastimados sin querer por los chicos, porque a veces los alzan, juegan, y piensan que son un peluche y los largan. Por eso hay que tener en cuenta la edad del niño y el tamaño del cachorro que se va a regalar, no hablamos de razas, sino en cuanto al tamaño”.

Otro de los puntos a los que hay que prestar atención al momento de la elección de una mascota, es la cuestión vinculada al ambiente en el cual se va a tener el animal, “si es departamento, si es casa, si hay patio, si no. Siempre priorizar el ambiente donde se va a criar esa mascota”, puntualizó el profesional.

 

Consultar sobre el tipo de mascota para la familia

Fioranelli explicó que reciben muchas consultas de las familias sobre las distintas razas y tipos de mascotas, para elegir la mejor para el hogar, “lo primero es ver qué tiempo tienen las familias, esto es fundamental”.



Esta recomendación está vinculada al hecho que entre tantas actividades que tienen las familias, muchas veces los animales terminan siendo abandonados en los hogares por largas horas y esto termina trayendo problemas en el carácter y la conducta de las mascotas, “a veces nos toca recibir perritos muy estresados porque los dueños no tienen tiempo, incluso, de poder jugar un rato con su mascota”, contó el veterinario.

 

Niños y mascotas juntos en las consultas

Por otra parte, Fioranelli recomienda realizar las consultas veterinarias junto con los niños, “siempre es recomendable traer a los chicos junto con la mascota a las consultas, porque a veces nosotros jugando con los niños, les sacamos información, por ejemplo, les preguntamos, ¿le cambiaste el agua? hay niños que son muy serios y ya saben de qué se trata ese trato con su animalito, y después hay otros que se ríen y ya te están diciendo que no cumplieron la palabra”, contó.

 

Tal vez le interese leer: Conocé las opciones para agasajar a los más pequeños por el Mes de las Infancias en Misiones

 

Esto está vinculado muchas veces a los tratos que hacen las familias con los niños para traer un perro o un gato al hogar, y muchas veces los niños terminan desentendiéndose del animal, “entonces les explicamos porque un perrito puede estar estresado, de que se trata el estrés, de que se puede enfermar. De darles esas explicaciones básicas para que ellos tengan en cuenta los cuidados que necesitan”, remarcó Fioranelli.

Y agregó que, “tratamos de explicarle mucho de que se trata el estrés, de que el perro necesita jugar, incluso les explicamos cómo jugar con los perros, una cosa es tener un perrito tamaño mediano, que puede ser de 10 a 20 kilos, que por ahí se aguanta un poquito más el juego un poco brusco”.

Dentro de la misma consulta, el profesional veterinario también explica a los más chicos, por ejemplo, “que no pueden subirse arriba del perro, como si fuera un caballito, tampoco se los puede estar tirando para arriba como si fuera súper can. Incluso a veces nos tomamos el tiempo de mostrar alguna imagen de algún perro que se rompió alguna patita porque lo tenían arriba de la cama. Tratamos de darle muchos ejemplos”.

 

La llegada de un bebé a la casa con perros

Otra de las situaciones que plantea el veterinario está vinculada a las parejas que durante mucho tiempo han tenido solo a la mascota en la casa, sin presencia de niños, y se enteran que van a tener un bebé, la recomendación que hace es que, “ya estando el bebé en la panza de la mamá lo incorpore a la mascota, a ese momento, a esa felicidad”.

Fioranalli asegura que, si esto no ocurre el animal, “se va a sentir desplazado, tal vez más estresado y es ahí cuando puede ocurrir un accidente. De una pequeña mordida cuando el bebé anda gateando porque nunca lo incorporaron al perro a ese núcleo”.

El profesional es reiterativo en esta recomendación y afirma que, “hay que incorporar al perro desde la panza de la mamá, hay que hacerle escuchar sonidos de bebé, para que el perro entienda que es un llanto, un chillido de un bebé, para que vaya entendiendo esos nuevos sonidos. Y el día que el bebé llega a la casa, el perro tiene que recibir a ese bebé, para que se incorpore a la familia”.