El bioparque combinará espacios para el contacto directo con la naturaleza y servicios para reposicionar a Posadas, en la oferta turística de la región

Diego Paredes, secretario de Planificación Estratégica de la municipalidad de Posadas dio detalles de la obra que se proyecta en el Jardín Botánico y que abarca toda la cuenca El Zaimán.

El bioparque que se proyecta en la zona de Jardín Botánico de Posadas y se extiende hacia toda el área de la cuenca Zaimán, no sólo contempla el cuidado de las especies y la revalorización del medio ambiente, sino que se trata de una obra mucho más ambiciosa que sumará servicios para cautivar al turista y mostrarles a las nuevas generaciones, el ecosistema y la producción misionera.

A comienzos de semana, el intendente Leonardo Stelatto recibió la visita del diputado provincial Hugo Passalacqua, a quien le explicó parte de las bondades que tendrá la megaobra, cuya primera etapa ya comenzó, con el desarrollo de un vivero que alberga unos 180 mil plantines que servirá para repoblar el Botánico.

En el encuentro, el arquitecto Diego Paredes, secretario de Planificación Estratégica de la municipalidad de Posadas, fue el encargado de desarrollar más acabadamente, la idea general del bioparque. “La obra se va a dividir en tres partes. Una es el sector público, donde el vecino va a poder disfrutar de una feria franca, feria de artesanos, bicisendas. Hay un sector de una cancha, un teatrino, hay estacionamientos, el portal de ingreso, espacio para tomar fotos panorámicas. También un sector de juegos para chicos en doble y triple altura que son temáticos, alusivos al jardín botánico”.

 

“Eso viene acompañado de un sector gastronómico que le va a dar vida al parque toda la semana, tanto de día como de noche”, remarcó.

 

Con la idea de convertir a Posadas en el portal de ingreso de la Selva Misionera, Paredes detalló que “ingresando al edificio del portal, a través de una estación de transferencia, se realizará un recorrido en tren eléctrico que incluyen varias actividades en las diferentes estaciones. Serán intermodales que le dará la posibilidad al visitante de subirse a un monopatín eléctrico, alquilar una bicicleta o bien caminado, recorrer cada una de las actividades”.

En una provincia que lleva como bandera el cuidado del medio ambiente y su biodiversidad, Paredes acotó que, en el bioparque, “mostraremos todos los ecosistemas de la provincia. Somos reconocidos por la selva misionera, pero también tenemos el ecosistema de los pastizales y esteros que es lo que más nos representa en el sur de la provincia. Queremos mostrar la flora y fauna autóctona de estos pastizales que incluso tienen mayor biodiversidad que la selva misionera”.


En el predio que abarca unas 400 hectáreas, entre el Jardín Botánico y toda la cuenca de El Zaimán, “se incluirá un parque de las aves, serpentario, mariposario, bromeliario y orquidiario. Vamos a contar con el edificio del Instituto Misionero de Biodiversidad (Imibio), que realiza un gran estudio de insectos y hongos. Tenemos casi 1500 especies de hongos y a través de una visión microscópica, vamos a mostrarle a los chicos para que conozcan un poco la capacidad que tiene Misiones”.

Según Paredes, “tendremos un sector de lagunas que nos permitirá mostrar la fauna autóctona de la provincia. Otro sector de psicultura, donde se podrá alimentar a diferentes peces como el pacú o la boga y un acuario donde se van a mostrar estas especies a través de grandes peceras”.

 

El proceso de la yerba

Combinando atracción con educación, “en el edificio de los oficios tendremos grandes plantaciones de yerba, donde vamos a explicar todo el proceso que tiene la yerba mate históricamente. Desde la época de los guaraníes hasta la fecha y la gente se va a llevar como souvenir, un paquete de yerba producido en el parque”, contó el funcionario.

Un puente que unirá el jardín botánico con un muelle instalado en inmediaciones de la costanera, será otro de los atractivos que permitirá actividades náuticas y de contacto directo con la naturaleza. “Una vez que el visitante llegue al agua, con gomones o kayaks se va a llegar al punto Cabo de Hornos, donde se va a entrar a la reserva del Zaimán. Es una reserva netamente natural y donde se permitirán recorridos mountain bike y trekking o vía 4×4, en un recorrido tipo safari, para visualizar las especies, pero sin ningún tipo de intervención en el espacio”.

La mega obra, de acuerdo a lo que anticipó Stelatto, se ejecutará en aproximadamente tres años. Sin embargo, los primeros movimientos ya empezaron. “Ya se hizo la contratación de la primera etapa que es el vivero. Para fin de año vamos a tener 180 mil plantines que servirá para repoblar todo el jardín botánico. En paralelo, en los próximos 45 días haremos la licitación para los espacios públicos de la primera etapa. Es una obra próxima a arrancar este año y tiene un plazo de 12 meses de ejecución”, completó Paredes.